Choroby serca
Cómo reconocer los primeros síntomas de la hipertensión y cómo prevenirla
La hipertensión es una enfermedad que se desarrolla en silencio, a menudo sin dar señales claras de advertencia durante años. Se estima que afecta hasta a un tercio de los adultos. El problema es que muchas personas la descubren por casualidad, únicamente durante un examen de rutina. Mientras tanto, una presión arterial demasiado alta puede derivar en graves enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares (ictus) o daño renal.
1. ¿Qué es exactamente la hipertensión?
La hipertensión significa que el corazón debe bombear la sangre con mayor esfuerzo porque los vasos sanguíneos están constantemente sometidos a una presión excesiva. Como resultado, la sangre circula con una fuerza desmedida, lo que con el tiempo daña las paredes de las arterias. Se considera normal una presión arterial cercana a 120/80 mmHg, mientras que los valores superiores a 140/90 mmHg pueden indicar el desarrollo de hipertensión, especialmente si se mantienen durante un periodo prolongado.
2. Primeros síntomas que deberían preocupar
La enfermedad puede no presentar ningún síntoma durante mucho tiempo, pero existen señales a las que se debe prestar atención:
- dolores y sensación de pesadez en la cabeza,
- mareos y zumbidos en los oídos (acúfenos),
- sensación de palpitaciones cardíacas,
- somnolencia y fatiga a pesar de haber descansado,
- irritabilidad, insomnio,
- ligera hinchazón en la cara o en las extremidades.
No conviene ignorar estos síntomas: son una señal de que es momento de controlar la presión arterial y consultar con un médico.
3. Por qué es peligrosa la presión arterial alta
La hipertensión no tratada daña los vasos sanguíneos y favorece la aterosclerosis. También aumenta el riesgo de sufrir enfermedad coronaria, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Con el tiempo, un sistema circulatorio sobrecargado afecta al funcionamiento de los riñones y del cerebro. Aunque la enfermedad se desarrolla lentamente, sus consecuencias pueden ser muy graves; por ello, las mediciones periódicas y la prevención son fundamentales.
4. Cómo se puede prevenir la hipertensión
La presión arterial se ve influida por nuestros hábitos diarios. Para evitar problemas, es aconsejable:
- comer de forma saludable: limitar la sal, las grasas y los productos altamente procesados,
- moverse todos los días: caminar, montar en bicicleta o nadar favorecen la circulación,
- mantener un peso adecuado,
- evitar el estrés y aprender a relajarse,
- dejar el tabaco y evitar el exceso de alcohol,
- medir la presión arterial con regularidad, preferiblemente varias veces a la semana.
5. Tratamiento y control
Si un médico diagnostica hipertensión, el tratamiento debe ser sistemático y a largo plazo. Incluye tanto la toma de medicamentos como cambios en el estilo de vida. Las visitas de control periódicas, la toma de la presión arterial y los análisis de sangre ayudan a mantener los valores dentro de los límites normales y a prevenir complicaciones.
Resumen
La hipertensión no duele, pero sus consecuencias pueden ser graves. Por ello, conviene actuar antes de que la enfermedad se desarrolle. Una dieta saludable, el ejercicio, el descanso y los controles regulares de la presión arterial son la mejor manera de mantener el corazón en buena forma durante muchos años.